Ibértigo 2026 llegó a su final con Tatiana Mazú González

La cineasta argentina Tatiana Mazú González (Buenos Aires, 1989) fue la encargada de poner el broche final a Ibértigo 2026, con dos jornadas dedicadas a una obra personal e inclasificable, en la que conviven el documental, la experimentación audiovisual y una profunda inquietud política y social. Los días 22 y 23 de octubre, la Casa de Colón acogió cuatro de sus trabajos, representativos de distintos momentos de su filmografía, acompañados de presentaciones y coloquios que permitieron conocer de primera mano su particular manera de entender y hacer cine.

Realizadora, montajista y docente, Mazú González desarrolla una trayectoria estrechamente vinculada al trabajo colectivo y a la exploración de las relaciones entre lo íntimo y lo público. Sus películas recurren a materiales de archivo, recuerdos familiares, paisajes y sonidos para construir relatos que se alejan de las convenciones narrativas y proponen otras formas de mirar la realidad.

Tatiana Mazú González en Vegueta. Foto: Gustavo Martín

Carolina Hernández Ramírez y Tatiana Mazú González. Foto: Gustavo Martín

La primera sesión reunió el largometraje Caperucita roja (Argentina, 2019), un acercamiento a la vida de su abuela que entrelaza la memoria familiar con cuestiones de género y clase, y el cortometraje La Internacional (2015), donde las imágenes domésticas dialogan con la militancia política y sus contradicciones.

El viernes 23 se proyectaron Todo documento de civilización (Argentina, 2024), su último largometraje, y el corto Más que el lenguaje (2025), que tuvo su estreno internacional en Las Palmas de Gran Canaria. El primero parte de un cruce de avenidas de Buenos Aires para reconstruir la desaparición y muerte de Luciano Arruga, abordando la violencia policial, la memoria colectiva y las huellas que deja en el territorio.

Momento de la presentación de “Caperucita roja” y “La Internacional”. Foto: Gustavo Martín

Tatiana Mazú con Carolina Hernández durante la presentación. Foto: Gustavo Martín

En ambas veladas, Tatiana estuvo acompañada por Carolina Hernández Ramírez (Las Palmas de Gran Canaria, 1989), fotógrafa, técnica de sonido y docente del Instituto del Cine Canarias, dentro de los Encuentros con el sector audiovisual canario. La complicidad entre ambas propició conversaciones especialmente estimulantes, en las que se combinaron la profundidad de las reflexiones con la cercanía y el buen humor.

Mazú hizo gala de una sólida formación cultural y de amplios conocimientos de literatura, filosofía e historia del cine, referencias que atraviesan su particular imaginario. Con una extraordinaria capacidad para expresar y argumentar sus ideas, compartió las inquietudes que alimentan su universo creativo, su interés por los procesos de realización compartidos y una concepción del audiovisual que entiende la experimentación como una herramienta para interrogar el mundo.

Los coloquios abordaron también la difícil situación que atraviesa el sector cinematográfico argentino, marcada por los recortes de financiación pública y el debilitamiento de las políticas de apoyo a la cultura. La directora reflexionó sobre las dificultades de producir en ese contexto y la necesidad de mantener vivos los espacios independientes y las formas de organización colectiva.

Por su parte, Carolina Hernández Ramírez, cuya trayectoria combina la fotografía con el sonido directo en producciones como Un volcán habitado, Voy a desaparecer e Inmaculada, aportó su experiencia profesional y una mirada atenta a los planteamientos de la invitada. El entendimiento entre las dos y la participación del público dieron lugar a intercambios amenos, intensos y enriquecedores, que constituyeron un magnífico cierre para esta edición.

Instante del coloquio con Tatiana Mazú. Foto: Gustavo Martín

Tatiana Mazú González dialoga con el público de Ibértigo 2026. Foto: Gustavo Martín

Ibértigo 2026 baja el telón

La presencia de Tatiana Mazú González puso punto final a la 24ª Muestra de Cine Iberoamericano de Las Palmas de Gran Canaria, tras una semana de buen cine reciente procedente de ambas orillas del Atlántico, marcada por el excelente ambiente en la sala y las conversaciones surgidas alrededor de las películas.

La edición había comenzado con la visita del realizador uruguayo Federico Veiroj, protagonista de las jornadas inaugurales. A lo largo de la programación hubo también espacio para el talento emergente de Canarias, representado por el grancanario Isaías Jesús Ramos Vera, vinculado al Instituto del Cine Canarias, y para el panorama cinematográfico español actual, con la presencia de la barcelonesa Berta Vicente Salas.

Una semana de proyecciones, encuentros e intercambios que volvió a reunir en la Casa de Colón a cineastas, espectadores y espectadoras en torno a historias, miradas y experiencias procedentes de distintas geografías. La cercanía de las personas invitadas, la participación del público y el entusiasmo compartido por el séptimo arte dejaron el mejor recuerdo de una Muestra que ya forma parte de la historia de Ibértigo.

Foto de familia de Tatiana Mazú y Carolina Hernández junto a la presidenta y miembros de la Asociación de cine Vértigo. Foto: Gustavo Martín.

Resumen de la 24ª Muestra de cine iberoamericano con la programación, noticias y galería de imágenes en: Ibértigo 2026.